Modernización y ampliación de instalación en chalet de uso estival en Daimiel

Presentamos una instalación que nos gusta especialmente. Inicialmente proyectada para unos consumos mucho menores de los que se han ido añadiendo con los años, y con el precio de los módulos solares hasta 5 veces más caros que ahora, se la dotó con muy poca potencia en el campo solar (600 Wp). Tras 13 años de uso intensivo de las baterías, éstas se habían degradado parcialmente y requerían de frecuentes recargas con un generador.

Manteniendo el inversor existente (modelo Tauro 3 kVA del fabricante Atersa), se modernizó y amplió la instalación existente con nuevos módulos de 300 Wp que funcionan a mayor tensión, un regulador MPPT microprocesado de 50A, baterías OPzS de mayor capacidad y un monitor de carga, con lo que conseguimos volverla a hacer totalmente independiente y con capacidad para incluso poder aumentar los consumos a futuro.

Los 4 módulos antiguos de 150Wp no cuentan con los estándares de calidad habituales actualmente. Aunque funcionan correctamente, la potencia conjunta es insuficiente para cubrir el consumo habitual de la vivienda de campo. Los soportes estaban pegados con masilla a la chapa y completamente oxidados, lo cual no garantizaba la estabilidad de la instalación frente al viento

Se duplicó la potencia fotovoltaica con 4 módulos fotovoltaicos de 72 células policristalinas y tolerancia positiva en potencia (300 Wp como mínimo). Esto permite cubrir en tiempo real prácticamente cualquier consumo habitual en la vivienda mientras haya sol

Se desmontaron los módulos existentes y se ubicó en su lugar una estructura ligera de aluminio, sólidamente unida a las correas de soporte del tejado de chapa y capaz de alojar los nuevos módulos, más anchos y altos

Aspecto de la estructura una vez terminada

En la caseta de equipos se añadieron un regulador MPPT ultrarápido y un monitor de carga de las baterías, aunque se mantuvieron aquellos equipos que pueden seguir dando un servicio adecuado; entre ellos, un inversor Atersa Tauro de 3 kW y un cargador de baterías HF. Actualmente, contamos con equipos mucho más modernos que integran ambas funciones (inversor y cargador) en una carcasa mucho más reducida.

El nuevo campo fotovoltaico trabaja con tensiones cercanas a 80V, en lugar de los 36 a los que funcionaba el antiguo, lo que redunda en menores pérdidas y una mayor eficiencia de conversión

Las antiguas baterías de 12 kWh se sustituyeron por otros vasos con un 50% más de capacidad (18 kWh) y valvula de desgasificación, que limita la pérdida de agua y reduce las necesidades de mantenimiento. Se redujo el cableado, refundiendo los cables del cargador, regulador e inversor en uno solo, lo que también reduce las pérdidas y simplifica la instalación. — en Daimiel, Castilla-La Mancha, Spain.

La instalación, ya renovada, cubre holgadamente las necesidades de energía para un frigorífico combi, iluminación, ventiladores, televisores, una depuradora, grupo de presión y otros electrodomésticos, prescindiendo prácticamente del cargador. Los módulos antiguos se aprovecharán para un bombeo solar directo en corriente continua a un deposito, lo que permitirá prescindir totalmente del generador.

El cableado queda prácticamente oculto en la estructura

Con más potencia fotovoltaica, también se dispone de más energía a lo largo del día (hasta 6 kWh/día en verano para esta localización). Sumado a la capacidad en baterías, permite una gran autonomía incluso en invierno